actuales

TERAPIA GÉNICA

Consiste en realizar tratamientos de enfermedades genéticas a través de la transfusión de células madre de otra persona que sea altamente compatible, por ejemplo de un hijo o hermano. También pueden usarse las células madre del propio paciente modificando su genoma in vitro, para subsanar una mutación. Lo que se hace es incorporar nuevos genes que sean capaces de producir las proteínas que no se sintetizaban y que al ser deficitarias producían la enfermedad. Este tipo de terapia génica de momento tiene varios procedimientos en fase experimental y podrían ser una solución efectiva para deficiencias como la diabetes o la hemofilia.

INMUNOTERAPIA

Las células madre son usadas en muchas aplicaciones relacionadas con el cáncer. Gracias a ellas se consigue aminorar los efectos secundarios producidos por la radioterapia y quimioterapia. Por ejemplo, las transfusiones de sangre de cordón umbilical permiten que se recupere el sistema inmunitario y que continúe combatiendo la enfermedad. También hay tratamientos para mejora la inmunidad o para evitar las reacciones inmunitarias en los diferentes trasplantes de órganos. Para este tipo de aplicaciones es interesante que las células madre sean del propio paciente, es decir autólogas, para asegurarse que no hay ningún rechazo.

MEDICINA REGENERATIVA

Las aplicaciones de la medicina regenerativas son aquellas en las que se vuelven a construir tejidos e incluso órganos. Muchos de los tratamientos están en fase de ensayo, pues se han probado ya en humanos pero en grupos reducidos y aún están estudiando como perfeccionar estas medicinas. Este es el campo más amplio e incluye tratamientos como: Curación de heridas y lesiones. Las células madre aceleran el proceso de reparación de tejidos conjuntivos, epiteliales y musculares, mejoran la efectividad del tratamiento. Se ha realizado tratamientos para fracturas de huesos y mejora de la cicatrización.